Tres consejos de autobronceado que no te fallarán

Si estas leyendo esto cabe suponer que estas buscando un autobronceado perfecto, que no te deje con vetas, ni la ropa con manchas. A pesar de las muchas historias horripilantes que hayas oído, es posible darse a uno mismo un bronceado perfecto, imposible de distinguir de uno de verdad, sin manchar, siempre y cuando se sepa lo que se hace. Aquí tienes nuestros 3 mejores consejos de autobronceado.

1. Sabemos que lo has oído hasta la saciedad, pero hay que exfoliar.

Sí, sí, lo sabemos. Es imposible leer un artículo con consejos para el autobronceado o el lateral de una caja de cualquier autobronceador MineTan sin ver por algún lado la palabra "exfoliar". Aun así, créenos cuando te decimos que ese consejo se incluye tan a menudo con buena razón; míralo de esta manera, digamos que te encuentras un trozo de madera en el bosque, si lo pintas o le das color sin hacerle nada, seguramente se verá desigual y con manchas, pero si primero lo lijas, el acabado será mucho mas uniforme.

Resumiendo: hay que exfoliar, no se necesita ningún utensilio especial. Si no tienes un exfoliante corporal, añádele azúcar moreno a tu gel de ducha favorito y ¡voila!

MineTan Exfoliante de Café

2. Hazlo en la ducha

Aunque estamos comprometidos con la satisfacción del cliente, por encima de todo, si decides autobroncearte en la habitación, no pagaremos la cuenta de la limpieza en seco de tu funda nórdica blanca. (ah, ¡como lo siento!)

Aunque te consideres toda una profesional del autobronceado, hazlo siempre en la ducha, donde cualquier producto que salpique o se desparrame se pueda limpiar fácilmente.

3. Vete despacio. En serio.

Así como las personas que se broncean con regularidad piensan que son lo suficientemente hábiles para aplicar el producto en la habitación, sin manchar nada, muchos de ellos piensan que pueden ir con prisas y conseguir un buen resultado.

Pues bien, la verdad es que el autobronceado requiere una aplicación uniforme, constante y lenta, si quieres que se vea bien. Es tentador darle prisa, pero evita la tentación. Una gran aplicación debería de llevar por lo menos 10 minutos. Vete despacio, con trazos largos y regulares. Lo más importante es seguir las instrucciones. Aunque seas el tipo de persona que esta acostumbrada a tirar las instrucciones y seguir su intuición, haznos caso, el resultado final te gustará mucho más si lo haces de la forma correcta.